Saltar al contenido

La paradoja del cambio: Para Transformar tu cuerpo no quieras cambiarlo.

abrazarse a uno mismo Para Transformar tu cuerpo no quieras cambiarlo

Si tan solo tuviera estos rollitos menos, si tuviera más músculo, un abdomen plano, piernas de esta u otra forma, si no fuera tan alta, si fuera más alto… Una historia sin fin. ¿Cuántas cosas nos podemos decir cuando estamos frente al espejo?.

Las investigaciones afirman que todos los estereotipos influyen en la mente de las personas. Inicia el inconformismo con sus cuerpos desde temprana edad entre los 6 a 12 años.

Resulta algo normal. La presión por “verse bien” está grabado en nuestro psique. Los principales fundamentadores son familiares, amigos, los medios, médicos, nutriólogos, entrenadores, y también nosotros mismos.

A qué se deben estos estereotipos?

Remontémonos un poco en la historia:

En el siglo XVIII, utilizar zuelas de tacón, medias largas y pelucas representaba masculinidad, como puedes ver en este retrato del rey Luis XIV de Francia:

Louis_XIV_estereotipo masculinidad

A principios del siglo XX, la perfección era sinónimo de tener curvas, “carne atractiva”, según la siguiente publicación:

como cambiar de cuerpo con una mujer

“Los hombres no me veían cuando era delgada, pero desde que subí 10 libras tengo todas las citas que quiero”.

En los años 70´s las cosas cambiaron completamente, una figura muy delgada denotaba belleza.

estereotipo belleza delgada Twiggy, la primer supermodelo.

En el caso de los hombres el estándar ha variado desde Arnold hasta “solo quiero estar marcadito”

guia entrenamiento musculosos arnold-schwarzenegger y varias mujeres

Parece ser algo inevitable. Los estándares mal concebidos de belleza siempre irán cambiando.

Pero, ¿a qué se debe todo esto y por qué la mente humana varía?

No es un hecho netamente visual, sino más bien es biológico, lo llevamos en nuestros genes porque es necesario para la supervivencia humana. Es decir, las personas resultan ser atractivas porque cuentan con señales biológicas que prometen fertilidad y fuerza.

Una mujer con curvas (caderas prominentes, cintura delgada y senos grandes) es un señal de que es fértil y puede amamantar correctamente a sus hijos. Un hombre musculoso y fornido da la señal que puede proteger a la familia.

Esto lo tenemos en nuestra psique con el objetivo final de reproducirnos y conservar la especie humana.

Norman Doidge, en su libro El cerebro que se cambia a si mismo, establece que:

“Muchos de los gustos que creemos ‘naturales’ se adquieren por aprendizaje y se convierten en algo instintivo para nosotros”.

Esto se debe a que nuestro cerebro es maleable. Un movimiento cultural genera un aprendizaje que se programa en nuestro subconsciente y se guarda de la misma forma que está impregnada la necesidad de beber agua cuando tenemos sed.

En otras palabras, las ideas culturales cambian nuestra biología.

Pero no te preocupes puedes modificarlo a tu antojo y lograr lo que quieras.

Acepta tu cuerpo antes de cambiarlo

quererse a uno mismo Fitness principiantes

Una herramienta que hacen uso las personas es la autocompasión. Suena sentimental. Pero desarrollar compasión por nosotros mismos es una habilidad que nos hace sentirnos bien y que se entrena al igual que se fortalecen los músculos en el gimnasio.

En términos simples, ser compasivo hacia alguien más es desearle el bien, que tenga de salud, que sea feliz, que viva una excelente vida. Cuando la compasión la diriges hacia ti mismo le llamamos autocompasión.

Además de que nos hace sentir fenomenal, esta técnica te ayuda a mantener los cambios de cuerpo obtenidos a través del ejercicio y la buena alimentación.

Resulta irónico, pero la mayoría de personas tratamos de transformar nuestro cuerpo no con compasión, sino con un sentimiento de desprecio, incluso odio. “Odio mi cuerpo, detesto esto…quiero cambiarlo”, ¿cuántas veces te has dicho eso?.

Lograr transformación con una mentalidad de odio si nos puede dar resultados, pero el camino es tormentoso y tratar de mantener es algo muy complicado, es casi imposible.

Ahora, aceptarnos tal como somos no es indiferencia o conformismo, es una base de la podemos partir si queremos realmente mejorar nuestros aspecto, no solo el aspecto físico sino gozar de completo bienestar.

Es una salida que podemos optar cuando las cosas no salen del todo bien, y aún, con caídas seguirlo dando todo porque nos queremos y amamos.

Aceptarnos significa amar nuestro cuerpo antes de transformarlo. Reconocernos, disfrutar el proceso y apasionarnos por hacer del cambio algo fácil.